Miguel nos recibió en persona, con un trato exquisito. Nos aconsejó muy amablemente sobre todo tipo de cuestiones prácticas que nos ayudaron mucho durante nuestra estancia.
En la casa no falta detalle. Hemos alquilado bastantes y nunca nadie antes nos había dejado yogures, leche, queso, embutido, huevos, pasta, gel, champú, jabón para la lavadora, suavizarte y un larguísimo etcétera (y, encima, no eran marcas blancas).
Batería de cocina cuidada, de calidad y numerosa, lo que no suele ser el caso. Colchones cómodos.
Muchas gracias por tanto detalle.