Experiencia muy agradable al alojarnos un grupo de 4 adultos y 4 niños. La casa se encuentra a 1,5 km de Belcastel, en medio del campo, lo que nos permitió conocer de cerca el mundo rural. La atención fue estupenda, atentos a la llegada, nos dejaron desayuno y además interrumpieron su trabajo en la granja para que los niños pudieran ver y estar con las ovejas.