Una casa de piedra y madera con todo el menaje necesario para disfrutar de un unas navidades perfectas en paz y armonía con la naturaleza que la rodea.
Buena acogida por parte de Ana, sus indicaciones y recomendaciones sobre la zona fueron perfectas y la chimenea encendida fue un detalle.
Fuimos 4 parejas alojadas con un bebé y la estancia fue estupenda. Para repetir!!! Hemos estado en más casas rurales, pero tan cuidada como esa ninguna. Merece su precio aunque sea un poco más elevado que otras de la zona, por sus instalaciones, mobiliario, las vistas, la bañera de hidromasaje y cada detalle con sus velas, sus flores, chimenea, barbacoa, los juegos de mesa, la biblioteca...la calefacción central super potente...y la paz que se respira dentro y fuera.