Fue la tercera vez que hemos disfrutado de este maravilloso apartamento. Esta vez mi hijo de 16 meses pudo disfrutar unos días inolvidables con sus abuelos. Fue todo estupendo, el lugar es un verdadero paraíso, hasta no parece real! Nos encantaron las vistas, los juegos en el jardín y la terraza, los atardeceres y el silencio absoluto, tan sólo pudimos oír los pájaros. Es nuestro lugar preferido)
No se puede ser mejor anfitrión! El trato tanto de Enrique como de María es excepcional, su amabilidad y cercanía nos hicieron sentirnos como en casa. Muchas gracias por todo. Volveremos! Martín, Jozef, Luba y Hana.