Estuvimos un grupo de 18 personas, y la casa estaba perfectamente preparada para alojarnos a todos con total comodidad. Dispone de sillas y mesas grandes que nos han permitido estar todos juntos. La casa muy limpia. Tener dos salones (uno principal en la planta baja y otro arriba), con sofás de sobra y televisiones grandes ha sido un punto a su favor. El jardín, muy espacioso, incluía una piscina grande y profunda, así como una amplia zona de césped y barbacoa (lo cual es ideal para la temporada de verano). Isabel, la persona encargada de cuidar la casa, ha sido encantadora, si hemos necesitado hablar con ella estaba siempre disponible y nos ha ayudado con dudas que hemos tenido. Con Luis, el dueño, una comunicación fluida y muy amable. Sin duda, ¡esta casa pasa a estar entre mis favoritas para más fines de semana en grupo!