La casa es muy agradable, comoda y muy bien equipada. Los anfitriones, Ana y Kristjan, son muy amables, receptivos y estuvieron siempre pendientes de cada detalle y observación. Muy amigables y con muy buenas sugerencias para paseos, restaurants, parking y demas consultas. Recomiendo la casa para unas vacaciones en familia y para visitar la Costa Brava.