El apartamento como tal, es acogedor, tiene todo lo necesario para sentirte como en casa, esta limpio, cocina muy equipada, juegos de mesa, amplia terraza con mobiliario para disfrutar por las noches, y a unos 200 metros de la playa. Las pegas, mucho ruido tanto por el día como por las noche, al encontrarse en calle muy estrecha con mucho paso de vehículos, camiones de la basura incluidos, y cercano a una vía principal, con gran tránsito de tráfico rodado. También es reseñable lo escandaloso de algunos vecinos próximos, perros incluidos, así como algún motero que aparca bajo las ventanas, que no tiene la consideración de arrancar la moto fuera de la urbanización, pensando un poco en el descanso de los demás. Quitando esto, el apartamento como residencia, está muy bien.