Hemos pasado un magnífico puente de Todos los Santos en esta casa, que además de preciosa está muy bien equipada y situada. Ideal para ir con niños, ya que el jardín da mucho juego. El pueblo de Nava de Béjar es pequeño pero resultón, además de contar con unos alrededores por lo que vale la pena pasear. Y desde allí pueden visitarse tanto la propia Sierra de Béjar como la de Francia, así como pasar al Barco de Ávila. A todo ello debo añadir la hospitalidad y atención mostrada por los propietarios. Francamente, una experiencia para repetir en el futuro.