La casa tiene unas vistas preciosas y está en un lugar muy tranquilo y agradable, alejada de la masificación del centro y al lado de una estupenda playa. Es confortable, espaciosa y con todo lo necesario para disfrutar unos días. Su terraza es muy amplia, ideal para sentir la brisa del mar mientras, comes, cenas, lees o sencillamente te relajas.
El trato recibido fue inmejorable, amabilidad, cercanía y predisposición para cualquier tipo de ayuda. Tanto Vicente como Gonzalo se preocupan realmente por tu comodidad y necesidades.
Un sitio encantador regido por personas encantadoras.