La casa está genial, piscina climatizada, un patio increíble, apartamento estupendo pero.... Se rompió la piscina y el encanto se acabo, no es culpa de la propietaria, pero al ser el principal aliciente de la casa, ya que el pueblo no tiene nada excepto el monasterio, decidimos irnos el mismo día ya que no se iba a arreglar hasta después de nuestra marcha. Una pena, la verdad.