Hemos pasado el puente de Mayo en este rincón de Asturias que merece la pena visitar.
Nos ha encantado Somiedo, sus montañas, sus lagos, sus paisajes.
Nos ha encantado la casa, en un tranquilo pueblo al pie de las montañas, limpia, coqueta, cálida, acogedora.
Nos ha encantado Modesta, amable entrañable, gran conversadora.
Y nos encantaron sus dulces. Gracias Modesta.
¡Como para no volver!