Visitada una semana en agosto de 2012. Buscábamos un sitio tranquilo y con piscina para disfrutar con el peque de 3 años y hemos cumplido expectativas al 100%. Joan, el propietario es un encanto. La zona muy tranquila, en una urbanización en la zona del penedés pero a 15 minutos de las playas de Coma-ruga y Calafell. Estuvimos en el apartamento "El Celler", en la planta baja, ideal para 2/3 personas. Muy acertado el sistema domótico que permite entrar y salir de la casa sin necesidad de llaves, algo muy práctico porque os garantizo que si vais en verano pasareis la mitad del tiempo en la estupenda y enorme piscina (es compartida con la urbanización, a 30 segundos de la casa). La piscina es de 10, y el señor que cuida de ella, Eufrasio, es majísimo. La casa tiene de todo, lavadora, lavavajillas, incluso horno y WIFI. El único pero que le puedo poner es la falta de aire acondicionado, aunque hay ventilador. Estamos deseando volver.