Hemos pasado una semana excelente en Gorosarri, en un entorno maravilloso, en medio del bosque, disfrutando de la tranquilidad y la naturaleza. Las instalaciones, impecables, todo muy limpio y con un protocolo para la covid que da mucha tranquilidad. Las niñas se lo han pasado en grande jugando en el jardín, en la casita en el árbol, con los columpios, la piscina, las gallinas, la cancha de básquet, la mesa de ping-pong.... La relación con el propietario, excelente: nos ha facilitado información interesante para visitar la zona y tiene una gran capacidad de conexión con los niños. La ubicación céntrica de Gorosarri permite visitar fácilmente cualquier zona de Euskadi. Nos hemos quedado con ganas de más. Volveremos.