El precioso entorno y la limpieza de la casa se vieron totalmente empañadas por las malas condiciones de la vivienda y la nefasta atención por parte del propietario. Paso a enumerar los más graves problemas que sufrimos en los 5 días de estancia:
1- Parte de la casa fue alquilada simultáneamente a otras personas (nosotros eramos 11)
2- Al piso superior se accede por una estrecha escalera de caracol y es abuhardillado por lo que los espacios son algo reducidos, especialmente en el baño.
3- Los electrodomésticos de la casa son anticuados e insuficientes. No tiene lavavajillas y dispone de dos neveras pequeñas.
4- La casa no está equipada para alojar a tantas personas. Además del espacio insuficiente de nevera no hay espacio en la mesa interior, por lo que si llueve o hace mal tiempo tienes un problema.
5- La habitación inferior del orrio chorrea humedad. Las sábanas están, literalmente, mojadas y el suelo también(es de azulejo, por lo que se vuelve muy resvaladizo)
6- El Wifi es extremadamente lento.
7- El propietario, antes las quejas, echaba balones fuera y era incapaz de resolver ningún problema. En el caso del wifi directamente intentó engañarnos. Dijo que había mala cobertura en el pueblo, pero esto es falso. El problema es que es un Wifi con un modem 3g (como un móvil) y una vez se le caban los datos la velocidad es ridiculamente lenta. Cuando llegamos a la casa ya no había datos disponibles. Así que era imposible cargar una mísera página web con el Wifi. El dueño prometió arreglarlo pero no hizo nada, así que utilizamos los datos de nuestros móviles (que tenían una cobertura perfecta). Este hecho fue especialmente lamentable, no por la flata de Wifi en si (al fin y al cabo vas a disfrutar de la naturaleza) si no por la incapacidad del propietario para resolver el asunto con honestidad.
Invito a quien me lea a visitar Asturias ya que es una región muy bella y repleta de personas hospitalarias, honestas y trabajadoras.