Mi primera recomendación: no perdais más tiempo buscando otros alojamientos, elegid esta casa para vuestras vacaciones ya, y dedicad el tiempo a otros preparativos o a vuestras aficiones!
Os lo recomiendo desde nuestra experiencia este puente de mayo del 2014. Joan y su encantadora familia nos acogieron de forma muy afectuosa desde el primer día. Durante toda la estancia se interesaron por que nuestra estancia fuera muy agradable y cumpliera nuestras expectativas.
El entorno de la casa es magnifico: naturaleza, naturaleza y naturaleza... ambiente rural auténtico, con sus vacas, sus ovejas, ...los Pirineos nevados al fondo, en el horizonte, majestuosos. Prados verdes interminables, cielo azul eléctrico, puro, por la noche plagado de estrellas... excursiones a pie desde la misma casa o a distancias mínimas en coche. Rutas para todas las edades y sobretodo para disfrutar de paisajes inolvidables. Y sobretodo con el asesoramiento de Joan, muy preciso en sus indicaciones para evitar perderse o buscar más de la cuenta lugares que queremos visitar.
Estuvimos alojados en "la Caseta". Una casita de cuento, con absolutamente todo lo necesario y más para sentirte muy a gusto a la vez que integrado en ese paisaje... disfrutar del porche con vistas a los prados, jardín y masía... tomar un poco el Sol por la tarde después de las excursiones, contemplar desde allí una puesta de Sol tras las montañas nevadas... e incluso sentir la acogedora lumbre de la chimenea del salón.
En serio, no busquéis otra casa, vais sobre seguro si elegis esta.