Hemos pasado unos días estupendos alojados en la casa B de La Pedraza (la pequeña). Fuimos cuatro adultos y un niño y tenemos que decir que ha sido una experiencia muy grata. La casa es muy acogedora, llena de detalles preciosos que la hacen especial (las paredes, la ducha, la habitación abuhardillada...).
Nuria, la propietaria, fue muy atenta con nosotros y estuvo pendiente de cuanto pudiésemos necesitar (como ejemplo deciros que durante nuestra estancia bajaron las temperaturas y se ofreció a venir a las 11 de la noche a traernos mantas, aunque no hizo falta, ya que la temperatura en el interior de la casa era muy agradable). Nosotros tuvimos la suerte de estrenar la casa y además pudimos hacer uso de la piscina (un gran detalle por parte de la propietaria), aunque no tanto como nos hubiese gustado ya que el tiempo no acompañó, y, al contrario de lo que he leído en otro comentario, considero que la temperatura del agua era muy buena.
Es cierto que hay cosas mejorables (falta algo de menaje y los sillones podrían ser más cómodos) pero es algo fácil de solventar y que no le resta valor a la casa.
Lo único a tener en cuenta es que, aunque las casas son totalmente independientes, los patios están separados por un muro de piedra muy bajito, lo que resta intimidad en esa zona. Algo que, no obstante, es bueno, si se alquilan ambas casas juntas
En general nuestra experiencia ha sido muy buena y estamos deseando volver a pasar unos días allí.
Gracias por todo, Nuria