Este fin de semana en el Delta del Ebro ha sido genial, casa en un paraje incomparable en medio del Delta, en una casa supercomoda, con todos los complementos, y encantadora, con una piscina limpísima, rodeada de naturaleza y con el mágico despertar del sonido de los pájaros y las bandadas de flamencos. TV, wifi, espacio cerrado para disfrute de niños y mascotas.
Hemos disfrutado del tiempo y el relax de almorzar en el exterior con los primeros rayos de sol y despedir el día con la puesta de sol y una bebida en la mano.
Los propietarios, Alba y Perfecto geniales, total disponibilidad y atención, simpatía y cercanía, como de la familia. Os lo recomendamos tanto si vais en familia con niños, con mascota o con amigos, seguro que lo recomendaremos y volveremos.
Muchas gracias Alba y Perfecto.