Estuvimos en esta casa en agosto durante 5 días 5 adultos y 3 niños de alrededor de 2 años. La verdad es que el entorno es una pasada, los animales, el tamaño de la finca, la tranquilidad. Lo hemos pasado muy bien y los niños han disfrutado mucho viendo los animales y en la piscina. El trato con el dueño estupendo, Jordi es muy majo y su madre nos regaló unos platitos de cerámica como recuerdo además de unos tomates y calabacines de su huerta.
Solamente un par de apreciaciones con respecto al equipamiento. Las camas están bastante viejas, sobre todo las de la primera habitación de la planta superior. Las demás sonaban mucho aunque eran un poco más cómodas (tampoco ninguna maravilla). Hemos echado en falta alguna sartén en mejores condiciones y cuchillos de sierra. El cable de la ducha del baño de la entrada estaba roto y hacía casi imposible ducharse allí, y la mampara de la ducha del baño del pasillo estaba bastante sucia por la parte de abajo (detalles mínimos pero que de haber estado bien habrían hecho que puntuara con 5 estrellas).
La zona de la barbacoa estupenda, con utensilios para comer allí y una nevera para no tener que estar yendo y viniendo.
La piscina muy limpia y genial para los niños, ya que tiene escaleras de entrada de las que están dentro del agua. La piscina de bebés en realidad no es piscina, tienen unos peces y no tiene agua clorada. Aún así los niños de lo pasaron bien entrando para ver los peces e intentar tocarlos. Un detalle que estaría bien en la piscina son más colchonetas (había bastantes pero casi todas pinchadas).
Los juguetes para los niños (balancín, carrito, correpasillos) están bien, aunque bastante viejos y un poco sucios, pero ya sabemos que a los niños eso les da lo mismo!
En general la puntuación es muy buena, es una casa muy apetecible para ir con amigos y niños, la recomiendo.