El alojamiento queda muy lejos de todo, toca subir calles con pendientes y después muchas escaleras, lo cual resulta complicado cuando hay hielo en el suelo. El baño, la cocina y la cama estaban limpios, pero había mucho polvo en la parte de atrás de las camas y en las mesas. Solo nos dejaron un rollo de papel higiénico, tuvimos que comprar nosotros. En el libro donde dejan toda la información, se han olvidado de poner la clave del wifi. No volveremos, no es práctico llegar al apartamento.