Alojamiento de dos dormitorios, dos baños con ducha, una cocina-comedor y una buena terraza. Limpio y en perfecto estado. Tiene aire acondicionado en el pasillo que da a las habitaciones, aunque ese día no nos hizo falta.
Tiene una zona con una bonita piscina, muy limpia, tumbonas y una mesa de ping pong.
Nevio nos recibió a nuestra llegada y nos entendimos en una mezcla de italiano, inglés y español.
Nos dejó dos pastillas para poner en dos aparatos para ahuyentar a los mosquitos, uno en cada habitación.
Por la noche, cuando volvimos de cenar, nos recibió un perro muy cariñoso. Antes de irnos nos despedimos de él.
Sólo eché de menos que no hay ningún sitio para tomar algo o comer sin coger el coche, aunque hay algún restaurante a unos 5 minutos y Rovinj está a unos 15 minutos.
Buen lugar para desconectar del turismo masificado de otras zonas.