Nos ha encantado el enclave del cortijo, la originalidad de la casa. Se notaba que conservaba la esencia de la casa antigua, pero con las comodidades que hoy día buscamos (aire acondicionado, gran chimenea, buenas camas, cunas).
El patio interior súper cómodo y útil si vas acompañado de peques, pues tienes la tranquilidad de que ahí pueden jugar sin peligro.
Amplia zona para aparcar los coches.
Entorno ideal en plena naturaleza.
Y sobre todo la amabilidad de Pilut, el cuidador del cortijo. Nos facilitó leña para la chimenea al instante y fue flexible con la hora de salida. Sin duda un gran detalle, pues al ir con peques esto se agradece enormemente. Gracias
Más zona de almacenaje en la cocina, pues en comparación con el resto de la casa, ésta se queda pequeña, aunque práctica.
Por algunas ventanas más antiguas entraba frío y hemos tenido que dormir con la calefacción puesta.
Poner algunos colgadores más en las paredes, pues en invierno hace falta más espacio para ello y más cuando se trata de una casa con capacidad hasta para 14 personas. No obstante, muy satisfechos con este hallazgo️