Ya podemos presumir de que hemos pasado una semana, en una casa de 1.800, ¡preciosa!, fachada típica francesa. Con dos habitaciones de matrimonio tipo suite, con baño incorporado, y estancias súper amplias y muy limpia toda ella. Más espaciosa que en las fotos. La cocina es bastante grande, y tiene un montón de utensilios para poder cocinar allí, y encima tiene lavaplatos, no echamos ningún aparato en falta. La mesa de fuera, está muy bien para poder desayunar allí por las mañanas. Los dueños viven al lado, pero la verdad es que los vimos muy poco. Nos alojamos allí, dos familias y fenomenal. Ellos tienen un perro, que la nieta de nuestros amigos, se lo pasó muy bien con él, Milko, perro muy tranquilo, que le gusta que le acaricien. Y Etienne, le enseño las vacas, los conejos y gallinas, así que estaba encantada con él. El pueblo es muy tranquilo. Os recomiendo llevaros antimosquitos, porque es salir fuera y te pican, ya que hay un riachuelo que va por pequeños canales por el pueblo. En la casa, te dejan en cada habitación un enchufe eléctrico para ponerlo con la pastilla, un buen detalle. La casa está en un buen sitio ubicada, para poder ir a hacer muchos planes de visitar sitios, entre ellos Lourdes. Pude hablar con Etienne el dueño, y fue muy atento contestando a mis dudas, y nos pasó el teléfono de su hija que sabía español para que pudiéramos hablar con ella. Todo un detalle. Estancia de 10, sin duda volveremos.