Pros: La casa es un oasis de buenas vibras en este mundo de estrés. Desde la amabilidad de sus dueños, Rocío y Curro, hasta la delicada decoración escogida y cuidada al más mínimo detalle, el kit de bienvenida, que incluye más allá de lo básico para un desayuno (pan, fruta, bollería, galletas, embutido, queso, empanada, bebida,….hasta mermelada casera que elabora la propia Rocío, que está deliciosa), la limpieza, la ubicación, a escasos 2 minutos de supermercado, ambulatorio, la farmacia justo al lado, a un paso de la playa, chiringuitos, restaurantes,… han sido días de ensueño, de descanso, de diversión, de tiempo en familia. No me canso de dar la enhorabuena a Rocío y Curro por su trabajo en esta Villa, donde dejan su buen hacer para compartirlo con los demás y donde tantos viajeros nos vamos habiéndolo recogido y dejando parte de nuestro cariño para contribuir a ese ambiente tan acogedor que se respira allí.
Cons: Nada en absoluto