Siempre tendrá las 'fuerzas divinas' de la naturaleza al alcance de su vista: los astros, el viento, el mar, los olores de la naturaleza (tomillo, lavanda y a sal), las diferentes luces, las chicharras y los grillos.
La villa tiene muchos puntos fuertes, es un mirador, un oasis en medio del viento, un remanso de paz, un lugar de convivialidad, hará comunión con el tiempo que pasa.