Hemos pasado unos días muy agradables en la Casinha do Terraço, situada en una enorme finca agrícola muy cuidada, con grandes jardines, piscina, barbacoa... Ideal para nosotros cuatro, si bien con un equipamiento un tanto básico, la cama de matrimonio contaba con un precioso cabecero aunque resultaba un poco pequeña.
Clotilde resultó una gran anfitriona, muy simpática y atenta, al igual que sus hijas. Nos fueron muy útiles sus indicaciones.
El tener incluido el desayuno y la limpieza diaria resultó un plus añadido. Gracias también a Dulce.
Volveremos