La casona es una maravilla para pasar un fin de semana cálido en familia.
Nosotros eramos un grupo grande y nos sentimos comodísimos, además de que la casa tiene un encanto especial tanto por la decoración como por la luz que entra por los enormes ventanales. El entorno es rural de ensueño que encaja perfectamente con la atmósfera de la casa, la cual además está perfectamente acondicionada para que no haga frío a pesar de que en Asturias la lluvia es un factor casi siempre presente. Además, el trato fue exquisito, pudimos cocinar y comer pote encargado que no sólo estaba delicioso si no que también fue muy barato y abundante.
En resumen, la casa nos dejó enamorados a todos y todas por sus dimensiones, comodidad, arquitectura y decoración y atmósfera en general.