La estancia en el Castell de Fonolleres ha superado todas las previsiones.Las excursiones fantásticas. Hemos hecho la ruta de "els castells de la Segarra", visitando dos de ellos. La casa una auténtica joya, las habitaciones muy espaciosas y bien decoradas, todas con baño, camas comodísimas.El relax y el silencio es total, sólo se oyen los pajarillos.En fin, una estancia inolvidable. Ni que decir de Alba, muy profesional su asesoramiento y siempre con
mucha amabilidad. Muchísimas gracias por todo. En verano repetimos,tenemos pendiente la magnífica piscina.