Estuvimos en Ronda en marzo, por san Jose, el tiempo fue excelente, Ronda maravillosa y los alrededores también, vimos parte de la sierra de Grazalema y los pueblos Blancos. Nos encantó y seguro que volveremos. La casa está ubicada en un lugar excelente, muy cerca del centro y a la vez, con la tranquilidad de un pueblo. El trato de Lourdes, la dueña, también fue de alabanza.