No solo el alojamiento,no solo el entorno, no solo la temperatura y la calma, sino la cercanía al pueblo,las vistas inigualables,y sobre todo la amabilidad y buen hacer de los propietarios,( que además tienen en el pueblo una bodeguita para deleite de los paladares mas exigentes),representan sobradamente lo que se denominan los pilares fundamentales de unas vacaciones maravillosas que no dudo cada año en repetir. Muchas gracias.