En nuestra estancia en la “supuesta” casa de esa foto íbamos 8 personas a pasar unos días, la reserva la teníamos hecha de hacía algún tiempo ya pero 4 días antes de viajar hasta allí no dice el propietario que debido a un problema con la calefacción no iba a ser posible que nos alojáramos allí pero que nos trasladaba a otra vivienda que tenía también en el centro de granada, por la plaza de Toros que están terminando de montar muebles para nosotros.
Sin poner inconveniente ninguno aceptamos el cambio puesto que tampoco teníamos otra opción.
Ahora empieza la bueno, ya que de camino a Granada recibimos otra llamada y se nos comunica que tenemos que dar una fianza cuando en el anuncio no consta esa información en en ningún sitio, pero aún así cedemos porque queríamos pasar unos buenos días.
Al llegar allí hasta las 16:30 y porque decidimos llamar nosotros no pues irlo entrar en la casa ya que estaban terminando de ponerlo todo a punto, “íbamos a estrenar la casa según nos decían”.
La casa deja mucho que desear en cuanto a limpieza, horno, microondas y estar todo sucios y con grasa, water sucio, ni un trapo de cocina, ni estropajo, ni bolsas de basura… pero para colmo tuvimos que pedirle toallas y aún así trajo las justas y necesarias, al igual que con las sillas para el salón: éramos 8 y aún sabiéndolo solo nos dejó 6, teniendo que pedirle al día siguiente 2 más.
Pero no todo queda ahí, aún sabiendo que éramos personas faltaba una cama más la cual tuvo que montar y traer después (cama pequeñísima, con una manta del siglo X).
Por si nos parecía poco todo lo que nos había pasado ya, saltaron los plomos 4/5 veces por la noche durante los 2 últimos días hasta que dimos con la tela de que el problema estaba en el calentador eléctrico, el enchufe estaba quemado y esa noche si te duchabas solo podías coger cosas buenas como una pulmonía.
Como guinda del pastel nos encontramos en una situación un tanto incómoda al recibir constantes llamadas al timbre de la casa, a las 6 de la mañana, a las 9 de la mañana, a las 10 de la noche.. preguntando por nombres de chicas y solicitando un servicio, hasta que logramos descubrir que aquello era una casa de citas.
En fin, no pudimos hacer otra cosa que tomárnoslo con humor pero ya que es un alojamiento que nosotros no elegimos a conciencia sino que no tuvimos más remedio, que menos que tenerlo preparado con todo lo necesario y con un poco de formalidad ya que hemos pagado religiosamente y no poco.