La casa, típica del lugar, nos pareció encantadora, muy amplia y confortable, ideal para disfrutar en familia o con amigos. Estaba provista de todo lo necesario y mas aun, impecable. Amabilísimo Joan en todo momento para responder a nuestras consultas y la propietaria, muy amable también, al extender la hora de nuestra salida. Aprovechamos las playas, calas y los lindisimos pueblos de la isla, pero disfrutamos mucho, al mismo tiempo, “volver a casa”. Desayunar en la terraza frente al mar y mirar el atardecer, dos lujazos que nos animan a volver!!!
Todo espectacular! Nada desagradable.