Pedro García Cabrera, writer and poet Canario of the 'generation of the 27' wrote in 1935 These ingenious lines:
“La isla - esa porción de tierra rodeada de agua por todas partes - ha sido definida en función del mar. El mar, que ciñe a la isla de cintura abajo solamente. Pero ¿quién ha visto su mitad sumergida? Los declives inmersos abren al mito las puertas de las posibilidades poéticas. Y así, la isla puede tener bajo las aguas una larga cola de sirena. O puede ser el seno de una deidad marina. O la campana que doblará un día por todos los ahogados. Sin embargo, todas estas definiciones no son ciertamente la isla, en su concreto estar, sino unas imágenes que se salen de ella, apoyándose en la parte sumergida que el agua vela misteriosa. En su emergente roca solitaria lo que la isla afirma con su aislamiento, con su quietud, con su redondeada firmeza, frente a todos los movimientos circundantes. Se mueve el agua, el aire, el fuego, la luz, las nubes. Todo menos la isla, sola e inmóvil, llena de su destino, cerrada bajo las llaves de su propia seguridad. La isla es lo arquitectónico en medio de lo musical. Esta definición es la que nutre este poema. Poema de la piedra sedentaria, concebida en su presente puro, en su clásica lección de exactitudes. Por eso esta ínsula no tiene historia. Es, esencialmente, geografía. A esta concepción geométrica habría de corresponder un alma elemental, despojada de lo pintoresco, del color, del hombre mismo, en fusionada unidad con la masa rocosa. Pero solamente con su porción emergida, pues la isla no tiene sino la rodilla en el agua”.
With the first rays of sun, dare to take a refreshing dip in the sea itself argued in the verses of Pedro García Cabrera. Or just do a morning walk barefoot along the shore... maybe hopefully pass unnoticed among the lucky Canarios 'mens sana in corpore sano' in their daily wander this amazing 'Playa de Las Canteras'.