Hemos pasado dos noches en esta bonita casa de la Garrotxa. Nos recibió Angels, la propietaria, que con mucha amabilidad nos explicó todo. El sitio es ideal, cerca de Olot, pero en medio de las montañas. La casa preciosa, perfectamente equipada, no le falta ningún detalle y está decorada con mucho gusto. Hemos disfrutado de la terraza, la barbacoa, y el inmenso jardín con la piscina. Una experiencia para repetir.