Somos una familia de España y hemos pasado unos días estupendos en la Masseria Floresta. Emanuela y su familia fueron muy amables, y además nos obsequiaron con sus magníficos aceite, miel, vino, y mermelada de naranja. La casa es muy bonita, refrescante en el calor del verano, y con un entorno muy muy relajante. Desde ahí se pueden hacer muy buenas excursiones en todas las direcciones, y resulta así un punto estupendo desde el que desplazarse por la región. Los chicos lo pasaron muy bien con el cariñoso perrito, al que llamamos Montblanc. Muy, muy recomendable. Gracias, Emanuela.
Carlos, Rosa, Álvaro y Gonzalo.