Un cortijo precioso en mitad de Sierra Nevada (parque nacional), parajes impresionantes, dueños maravillosos y compañia animal inigualable. Estuvimos una semana completa, relajados, disfrutando del entorno, lo único negativo que no está en las manos de los dueños, son las carreteras de las Alpujarras. Podéis ver fauna variada, como zorros, cabras montesas, sapos, cuidado con las vacas por la carretera, ... Respecto a la flora, muy cerca del cortijo tenemos un bosque de castaños donde se encuentra uno en especial que es milenario, entre gran variedad.
Pasado el puerto de la Ragua (2000 m.) tenemos el pueblo de La Calahorra (no confundir con el de La Rioja) con un singular castillo renacentista.
Abrazos a Juan, Encarni, Ángel, Boss y nuestros angelitos felinos.