Hemos pasado un fin de semana extraordinario en Alcalá del Júcar, al llegar al pueblo nos quedamos un poco chafados, quizás esperábamos otra cosa, pero conforme fuimos descubriendo el pueblo nos íbamos enamorando mas de él, si quieres naturaleza y tranquilidad, esto es ideal, !!me ha salido un pareado¡¡.
Respecto a la casíta, es muy bonita, está todo muy bien cuidado y limpio, es impresionante los techos de roca y el baño arañado a la montaña, tiene una chimenea muy bonita con leña, aunque no la utilizamos, el equipamiento es el justo, echamos en falta alguna cosilla, pero se lo dijimos al propietario y no lo solucionó enseguida, en fin, totalmente aconsejable para pasar unos días estupendamente.