Era nuestro viaje de fin de curso, para estar siete días juntas después de un año difícil.
Las vistas de la casa eran inmejorables, al igual que el jardín y la localización. Los amaneceres y atardeceres los podías ver desde casi cualquier habitación. Estas al lado del parque natural de las dunas de Liencres (que es increíble), a 15 mins de Santander y a 1h de prácticamente cualquier parte de Cantabria. El pueblo es muy bonito y el ambiente muy agradable.
Sin embargo, prácticamente todos los enchufes del salón no funcionaban, había una lámpara rota, la máquina del café estaba sucia y con los restos de los anteriores inquilinos, nos encontramos bello púbico en uno de los baños, las fundas de los edredones no estaban lavadas, la ducha del jardín no funcionó hasta el ultimo día, la sauna no está en el exterior (sino dentro de la casa, lo que hace que no sea agradable), nos encontramos también bolsas de nachos por el jardín, y el mantel quemado de cigarros de los anteriores inquilinos. En definitiva se notaban la prisas en la limpieza (ya que los anteriores inquilinos se habían ido a las 12 y llegamos a las 18), dejadez y falta de cuidado en todos los detalles.
Pero sobretodo, lo que fue una gran decepción, es llegar a la casa y ver que el dueño vive encima tuyo (esto no lo ponía en NINGUNA parte en la descripción de la casa), desde la ventana de su salón o de su habitación puede verte a ti si estas en el jardín o en la terraza. Esto fue bastante incómodo, al fin y al cabo era como si estuviésemos compartiendo un chalet con otros y eso desde luego que no era lo que buscábamos. Una mañana bajo hasta nuestra puerta, también a veces se asomaban y veían que estábamos haciendo.
Elegimos esta casa porque desconocíamos que el dueño vivía encima (NO LO PONÍA EN LA DESCRIPCIÓN) y porque lo que sí ponía era que era apta “para realizar eventos”. Descartamos otras opciones porque parecía que íbamos a estar aisladas y no molestaríamos a nadie, pero la realidad fue diferente.
No nos devolvió la fianza de 150€, cuando dejamos la casa más limpia de la que ellos nos la habían dado y sin nada rato ni dañado. Alegando que nos restaba 50€ por cada vez que vinieron amigos a estar juntos por la noche, este criterio no nos lo había mencionado antes.
En definitiva, si eres un grupo de jóvenes que los que buscas es disfrutar de Cantabria y de sus maravillosas playas, y también divertirte por la noche con amigos, desde luego que NO te recomiendo esta casa.