Tres familias con niños, en total 11, hemos pasado 9 días inolvidables en este fantástico cortijo. Desde el primer día el trato de los propietarios fue excelente. La casa espectacular, de las mejores en las que hemos estado y ya son varias. Todas las estancias de la misma son amplias, quizá la cocina algo más pequeña. Las habitaciones amplias, todas con su baño y todas las ventanas con mosquitera, importante. Las vistas impresionantes. Una buena barbacoa y una piscina muy cuidada. Destacaría varias cosas: las vistas, la paz y la tranquilidad que se respiran, la comodidad de la casa y sobre todo la amabilidad de Mercedes y José Ramón, los propietarios. En otros comentarios se habla del acceso al cortijo. Sin duda, es una fuerte bajada en pocos metros, pero los coches tanto vacios como cargados bajan y suben perfectamente en primera y sin acelerar demasiado. En ningún caso este hecho ha condicionado para nada nuestras expectativas de ver el parque. Además, esta casa cuenta con una ventaja, y es que el propietario, José Ramón, os informará e incluso os guiará por la sierra si así lo deseais. Por último no dejéis de saborear la fabulosa cocina de Mercedes en su Restaurante: el jabalí, el ciervo, el ajo labrao y por supuesto la tarta de queso de su hija Sira. Sin duda volveremos a Cazorla y por supuesto a este cortijo o bien al hotel. Muchísimas gracias Mercedes y José Ramón por el trato recibido, nos hemos sentido como en nuestra propia casa. Gracias de todo corazón.