Hemos pasado un fin de semana en febrero y nos ha encantado la casa; es preciosa, moderna y acogedora. Esta perfectamente equipada con todo lo que puedas necesitar para cocinar, desde electrodomésticos hasta productos básicos (aceite, azúcar, sal, café, papel higiénico, gel, champú, etc.) que la mayoría de las casas no te ofrecen y resultan un incordio para llevártelos de vuelta a casa una vez abiertos.
La casa es súper calentita con suelo radiante y la maravillosa chimenea de diseño que es facilísima de encender y calienta mucho.
Sí vas con perro, como nosotros, es ideal gracias a su jardincito.
Sus propietarios Gloria y Santi, muy atentos nos recibieron, nos dieron información de la casa, zona, rutas...y nos trajeron el desayuno casero! Mermelada casera, tomate rallado natural con romero, magdalenas y bollería casera, pan, mantequilla, café...todo lo necesario para un buen desayuno! Gracias Santi, por ese desayuno tan rico y por el regalo de la mermelada! Ummm... Qué rica!
Además, sí te gusta andar, tiene bastantes rutas para hacer. Nosotros sólo tuvimos tiempo de hacer la subida al pico Ocejón. A pesar de no ir debidamente equipados con un calzado adecuado, resulta increíble la facilidad y accesibilidad a este pico. Salimos andando desde la misma casa y fuimos subiendo encontrándonos por el camino un poco de nieve, que se iba incrementando hasta la cumbre, inundada por una gruesa capa...tardamos en subir unas 3 horas por un camino sencillo y perfectamente indicado. Las vistas desde el pico son impresionantes, sí el tiempo y las nubes lo permiten, aunque nosotros no pudimos subir los últimos 20 metros por no llevar un calzado más adecuado para nieve. La bajada, mucho más rápida, viendo como nos íbamos acercando al pueblo y deseosos de llegar a casa, muertos de cansancio y frío pero satisfechos por la caminata. Nada más llegar, pegarte una ducha bien calentita y disfrutar de la chimenea y del calorcito q desprende el suelo, fue una gozada!
Volveremos seguro!