Nuestra estancia en Altea (16 al 26 de mayo de 2016) ha sido una experiencia fantástica a todos los niveles. En primer lugar tenemos que destacar que hemos estado en un apartamento que nos ha encantado por su ubicación, características, equipamiento y trato por parte de la propietaria. Y de Altea, creemos que está todo dicho. Es la "joya de la Corona" de todo el litoral alicantino.
Llegamos al caer la tarde procedentes de Santander . Isabel, la dueña, nos estaba esperando. Ya nos había llamado por teléfono previamente para saber cómo estábamos haciendo el viaje y a qué distancia de Altea nos encontrábamos. El recibimiento fue una gozada. Parecía que nos hubiéramos conocido desde siempre. No es común encontrar la amabilidad, cariño, familiaridad, disponibilidad y sencillez de Isabel.
El apartamento en sí mismo es una maravilla: espacioso, luminoso, cómodo, agradable, superlimpio , ordenado, lleno de detalles y con un equipamiento completísimo en todos los aspectos. Mobiliario muy funcional ,cuidado y nuevo. También dispone de WI-Fi . Se percibe que Isabel es muy perfeccionista tiene buen gusto y cuida mucho todo, hasta el último detalle.
Es todo un detallazo encontrar en la nevera esas primeras cosas que se necesitan de inmediato y se agradecen de verdad ( huevos, agua, refrescos...) Y por supuesto fue impactante encontrarnos con una cesta de frutas variadas, de su huerta, de una exquisitez increíble y con un vinito especial de bienvenida.
Isabel es también una excelente "cicerone". Aporta mucha información sobre Altea y referencias de tiendas, restaurantes, lugares especiales para visitar, pueblos y ciudades de alrededor, eventos..., que es muy útil en todos los sentidos. Su disponibilidad es absoluta para todo aquello que se pueda necesitar.
La ubicación del apartamento nos ha parecido perfecta, está en una zona muy tranquila y en muy poco tiempo se llega a la estación del tren, al paseo marítimo o al núcleo histórico y más íntimo de Altea, que es una maravilla. Cuenta así mismo con dos plazas de aparcamiento en parking cubierto subterráneo, propio de la urbanización.
Durante nuestra estancia en este apartamento nuestro compromiso ha sido cuidarlo mucho, dejarlo todo perfecto, tal como lo encontramos, para que siga siendo tan bonito y acogedor para todos.
De verdad que hemos pasado diez días en Altea preciosos e inolvidables.
Blanca Calderón