Mi casa de vacaciones se llama "Una pausa para el té para el alma": ese momento en el que los dedos agarran el mango de una taza y entre un sorbo los otros pensamientos se relajan al menos por un tiempo.
Traté de recrear esa ruptura con dos dormitorios, un salón con área de lectura, un baño, una cocina con todo lo esencial y una terraza con vistas al panorama de Val di Chiana.
La casa está ubicada a la entrada de la ciudad, a pocos pasos del centro.