La casa es estupenda y lo pasamos muy bien.
Eramos 8 adultos y 4 niños pequeños y las instalaciones son perfectas para cualquiera que quiera ir.
La planta de arriba con los dormitorios y el pequeño salon/comerdor/cocina es bonita y acogedora. Las habitaciones están bien equipadas y con una decoración rustica muy agradable y funcional. Muy bien insonorizada.
La planta de abajo, es muy grande y tiene una zona de estar con chimenea, un espacio comedor muy amplio, una cocina grande y rustica, un cuarto de baño completo y, en el medio de todo esto, toda la maquinaria del antiguo molino, con las norias y ejes originales. Además hay otro comedor acristallado en la entrada que puede ser muy util con buen tiempo.
Los alrededores, con la presa, el gran canal que hace las veces de piscina y la naturaleza son preciosos.
A 50 metros de la casa hay un cruce de caminos rurales señalizado y perfecto para iniciar un ruta según tus posiblidades.
No tuvimos ningún problema: ni frío (a pesar del mal tiempo q nos acompañó), ni incomodidad, ni sensación de peligro para los niños (de 4, 5, 6 y 7 años).
Con buen tiempo y pudiendo usar la piscina (Es de agua de río tipo alberca. Que nadie crea que es la piscina de un resort en el Caribe... Es mucho mejor!), debe ser el paraiso...
Si a eso sumamos que está a 80kms de Madrid y sin embargo aislada de ruidos y en medio de la naturaleza, la combinación es muy atractiva.
Frank, el dueño, es un tipo muy agradable y solícito.
Le doy 4 estrellas pq reservo las 5 estrellas para algo único e inmejorable ;-)