Hermosa finca situada en el noroeste de la isla, a 5 minutos de las mejores playas. En un ambiente rural, genuinamente mallorquín combina lo antiguo sin renunciar a las comodidades de una vivienda moderna. El respeto por la naturaleza y el entorno están reflejados en cada rincón de la finca.
La casa guarda la estructura de los techos altos, vigas de madera y amplitud ambiental. La combinación estructural con el mobiliario , genuino y original nos hace identificarnos con otros momentos llenos de originalidad. Consta de 4 amplias habitaciones, todas ellas, luminosas y con preciosas vistas. Cuenta con 3 baños completos, un aseo en piscina y un salón integrado de 80 m..
Cuenta con una amplia piscina de agua salina con solárium, y con vistas totalmente despejadas en 360 grados y manteniendo una privacidad total.
La finca, situada sobre una pequeña loma tiene una superficie de 38.000 metros cuadrados que permiten a los inquilinos disfrutar de espacios y vistas únicas en la isla.
Ideal para familias y grupos de amigos que buscan este contacto con la naturaleza y este toque de paz y al mismo tiempo la oportunidad de salir de la rutina y del alboroto diario