Pasé un fin de semana con 5 amigos en la casa 'La Remulla' con motivo de un aniversario, y todos salimos encantados con su propietaria, Joana, y la propia casa.
Joana tuvo un trato exquisito, sólo decir que nos recogió a la entrada del pueblo nada más llegar y que se ofreció a reservar una tarta de aniversario en el horno del pueblo. Estuvo atenta por si teníamos cualquier tipo de problema o duda (lugares que visitar, actividades que realizar...)
En cuanto a la casa, decir que está situada en un pueblo muy tranquilo por lo que no tuvimos problemas a la hora de descansar de noche. Es un alojamiento acogedor y totalmente equipada con aire acondicionado, televisores, microondas, ropa de cama, toallas, productos de higiene personal, productos para cocinar...
Únicamente puedo decir a quién tenga dudas sobre dónde alojarse un fin de semana, que es un sitio de confianza donde te harán sentir como en casa y, además, donde podrás disfrutar de un paisaje envidiable y de una amplia variedad de actividades (senderismo, actividades acuáticas...)