Casa rural con encanto especial, muy bien equipada y acogedora, amplia y repleta de detalles. El trato con los dueños inmejorable, sitio para aparcar cerca y bastantes actividades para disfrutar de un entorno magnífico. Sita en un pueblo con todo lo necesario: cajeros automáticos, bares, supermercado, panaderia/horno y asadores. Lo mejor la limpieza y orden. Fuimos un fin de semana invernal de mucho frío y la casa estaba calentita, apta para reuniones familiares o de amigos jóvenes o no. Resumiendo: muy recomendable.