La ubicación del piso está muy bien ya que a pesar de estar a media hora del centro andando dispone de metro, tren y autobús. El piso está muy bien lo que no está tan bien es cómo lo tienen. No conseguimos hacer funcionar el microondas. Tienen una lavadora pero no tienen ningún tendedero donde secar la ropa, les propuse de que adquirieran uno y la única respuesta por parte de ellos fue "DISCULPE LO SIENTO NO PUEDO". Éramos cuatro adultos y habían cuatro toallas grandes y UNA toalla pequeña, deberían haber cuatro de cada. Cuando pones el agua caliente en la ducha el caudal se reduce al mínimo, si eres capaz de ducharte con agua fría pues no es ningún inconveniente, pero en mi caso que soy mujer y con pelo largo ha sido toda una odisea el poder ducharme y lavarme el pelo hasta conseguir quitarme todo el jabón. En las camas han puesto unas bajeras de plástico que me parece genial para evitar que el colchón se ensucie y así para los siguientes inquilinos esté limpio, el problema es que hacía mucho ruido al moverse y era tan de plástico que producía muchísima calor. Y ya por último decir que si las cortinas estuvieran bien puestas y no se cayeran al intentar ver la luz del día produciría una sensación de ser un piso exterior, pero es imposible hacer el intento de correrlas porque entre que parecen sucias, estropeadas y encima se caen pues nos hemos sentido en una prisión. Lo muy bueno que tiene aire acondicionado y televisores en todas las habitaciones.