La casa en sí está bien, tal y como se muestra en las fotos; lo mejor, las vistas, el resto, simplemente correcto. Sin embargo el servicio de Interhome fue malo, de hecho, inexistente. No se presentó nadie a recibirnos (ni durante el resto de la estancia) ni explicarnos nada: nos dejaron las llaves en una caja fuerte en el exterior de la oficina: más de diez llaves que tuvimos que averiguar a qué puertas correspondían, al igual que el funcionamiento de la casa: garaje, calefacción, etc.