Empezando por su propietaria, siguiendo por lo bonita, cómoda y acogedora que es la casa y terminando por su localización y entorno, esta casita rural es totalmente recomendable.
Decorada con muy buen gusto y todos los detalles. Muy cómoda y con excelente calefacción para cuando hace frío.
La finca es muy bonita, verde como toda Asturias. Su localización es ideal para hacer un pantallazo de la región ya que Oviedo, Gijón y Avilés no están a más de 10 km.
Mención aparte merece Montse, su propietaria, una persona fantástica de las que ya no se encuentran. Ojalá podamos volver pronto.