Esta vez optamos por un alojamiento rural, somos más de playa. Y puedo decir que no nos arrepentimos para nada. Tal cual el anuncio, la casa una pasada, equipada con todo para disfrutar y desconectar; piscina para los niños y no tan niños (algo fría el agua, pero estamos en Galicia, es lo que hay), barbacoa, exteriores donde se aprecia la naturaleza y hacer algo de footing. Sin duda repetiremos y la recomendamos 100%.
Y se me olvidaba María, muy amable y servicial, tanto a la llegada como a la salida de la estancia. Muy buena experiencia!!!