Fin de semana con amigas, la casa es exactamente como sale en las fotos pero la experiencia acaba siendo aún mejor cuando al llegar allí encuentras las vistas al mar des de un lado, y la majestuosa montaña del Montgó por el otro por la que salía la luna por la noche muy tímidamente. Silke es simplemente un amor de persona, nos respondió a los mensajes y dudas antes de ir a la casa todo muy eficientemente, así como también nos recomendó algunos sitios de la zona una vez llegamos allí. Es una casa a la que quieres volver, con todas las facilidades que podrías necesitar yendo en verano (utensilios cocina, toallas, secador, aire acondicionado y piscina con luces). Gracias Silke por darnos la oportunidad de estar en esta maravilla de casa, danke!